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sábado, 21 de mayo de 2011

Historia de vyda con "y"



Paco (abuelo materno) y Sabela en Gondulfes



Historia de vyda con "y",  y en minúsculas, salvo Madre. En tono de humor.



Nací, escribiendo, en una aldea chiquita que tiene por patrona a la pura, y me contaron que santa mis ascendentes y maestros, elena de la cruz; y por guardador de las ánimas a francisco de asís; 
alrededor de la una del mediodía de,  el 17, de marzo, de 1966. 

El nombre de mi aldea paterna y materna es  gondulfes.  Nombre que,  según me informó un corresponsal  del   espacio tiempo,  le dieron los visigodos. Inciso, parece que me informó mal.  Según las nuevas informaciones de un paisano este nombre se lo dieron los suevos, un pueblo anterior a los visigodos;  o sea que es de origen germano 'wolfland' que significa tierra de lobos_. 

Antes y después de ellos,   este mágico rincón, anclado al pie de las montañas que protegen el valle de monterrey,   guarda una legendaria y hermosa historia que algún día contaré hablando...; si me da tiempo 
antes de que la luz me lleve...
Nací en cuna humilde y rica en sabiduría natural.   Y crecí en medio de la Madre de todas la madres gateando y corriendo y escalabrándome...  Y bebiendo y comiendo bien, muy bien.
De pequeña,  íbamos a lavar la ropa  al agua fría del río _hoy regato de gondulfes_;  a buscar el agua a las fuentes con la ola*.  Hacíamos la siembra de todo; ayudábamos en el  cuidado y alimento de los animales.  Asistíamos a la matanza del puerco, la siega del pan, la vendimia, la recogida de patatas...  ...y todo en contento y armonía con nuestros respetados y amados mayores,  sin sentirnos niños explotados y sin denunciarlos al juez de menores; y  aún nos quedaba infinito tiempo para jugar al  escondite militrón, a las tres en raya, al potro, a subirnos a los árboles, para comer la fruta de la temporada, etc. etc; y  tiempo infinito todos los días lectivos para acudir a la escuela mixta de gondulfes que se  resguardaba tras un terraplén con  una higuera encima  _higuera que fue casi víctima de la obra de la carretera comarcal_.     Eso sí,  eran otros tiempos y aprendíamos mucho y  bien de la tierra que nos daba el pan, de las vacas que nos daban la leche mantecada, sin lejía;  de los perros libres que nos acogían al regreso a casa..., y de aquellos grillos que nos cantaban, sin desafinar, las cálidas noches de verano.  Siempre digo que fueron unos de mis primeros maestros de canto.
Mi casa de crianza se encontraba, y encuentra, en el alto del pueblo,  en el barrio de la torre.  Rodeada  de hermosos frutales que nos regalaban jugosas frutas, sin sabor a cámara,  y resguardada de los crudos inviernos y los cálidos veranos por un eucalipto y un cerezo y un olmo, centenarios,  y plantados en triángulo por antepasados míos.    Un día, siendo madre ya,  un cuerdo los envenenó y mató a los tres de un veneno.  Y luego dicen que los locos estamos locos...
Ahí, en gondulfes,  estuve escribiendo y demás quehaceres de una niña artista de pura cepa y de cepa pura  hasta los trece años.  Entonces, al regresar remedios elena y pepe,  mis amados padres,  de la emigración;  me llevaron, escribiendo, y yo me dejé llevar,  a la ciudad pesquera de vigo.     Allí me convertí en una ciudadana aldeana y escritora que estudiaba y estudiaba  y trabajaba para dejar de ser aldeana y convertirse en una mujer de provecho, útil y satisfactoria para la sociedad consumista  porque sí.
Cuando me cansé, a los 17 años,   me fui a la bretaña de la francia y cuando me cansé...,  volví a la españa de la joven democracia. Que a pesar de joven, por entonces, era más democracia que ahora...  
Estuve unos pocos años entre vigo y gondulfes..., hasta que me cansé  de nuevo y me fui a madrid...
 Allí estuve en la concepción, en la complutense, en el carmen, en atocha,   en orense, en la castellana, en lavapiés, en san bernardo, en malasaña...,  de caminante aldeana y gallega y de estudiante y trabajadora.
Entonces me cansé de veras, y me emparejé,  escribiendo;   y tuve hijos, escribiendo, en torrejón de ardoz y en alcalá de henares.
...seguí mezclando palabras y cantando, según me brotaba,  y comencé a publicar y a recitar, decir poesía, oficialmente; en negro  ya  publicaba y decía desde niña.   Y di charlas y presenté obras mías y de colegas y colaboré con algunos periódicos, otras radios y salpicadas televisiones... _admito que la televisión, la televisión que se hace hoy, me gusta poco, salvo algún programa bien escogido; y que soy muy coqueta y salgo bien fea en la caja boba_.

...entonces me cansé, de nuevo, y me fui a nueva york, con rosalía, garcía lorca, neruda, miguel hernández, alfonsina storni..., de magistrales compañeros,  a  un mes y un día  de las torres caídas...  Recuerdo que conseguí el billete por cinco mil de las antiguas pesetas.  Me fui  a  hacer las américas en trece,  en trece, qué?  No recuerdo...,  largos y fecundos.    Creo recordar que fueron trece semanas;   aunque  a veces  me dice el tiempo  que fueron trece días, otras trece meses, otras trece años, y otras trece milenios.  Sin saber inglés, aún así, bien me entendí con nuestro rico y popular español. 
  Retorné con un puñado de poetas más en mi bolso de mano y con unos cuantos kilos menos de las pateadas que le di al asfalto de harlem, soho, queens, y demás barrios.

...años más tarde regresé a casa de la capital. A anduriña volta o seu niño**,  me escribió mi padre en una tarjeta navideña.  Él, en su bondad y buen hacer de padre sabía que la golondrina volvería a irse y así fue...  Crucé de nuevo el charco, esta vez hacia el hemisferio sur y me fui a la quinta provincia gallega, buenos aires,  y me topé de lleno con la calle maipú y sus librerías antiguas, con la calle corrientes que albergó el famoso café de los inmortales, el barrio de san telmo, cuna de artistas...  ...me topé con mi realidad...  Y de ahí, haciendo en solitario la ruta del desierto argentino, a la casi vírgen e increíble patagonia.   La radio enganchó mi voz y allí estuve largo tiempo añorando infinito a los míos, aún así, feliz, escribiendo y creciendo en soledad, mi eterna compañera. La eterna compañera de los escritores...   ...  ...  ...                      La única que nos acepta y comprende.
    
 Ahora vivo en vigo, capital del rock, del rock que yo escuché en vivo hasta hoy;  a burra conciliadora y escribiendo y cantando cantares y las cuarenta y los cuarenta y ...,  entre la argentina morena, el méjico lindo, los estados unidos y desunidos, la europa vieja, y lo que cuadre, si cuadra.  Siempre pasando por el madrid divino,  y regresando al  reino de gondulfes para tomar oxígeno sano  y  abrazar a todos aquellos que me abrazan, que son muchos y serán todos.
También doy clases de escritura creativa, práctico natación en la mar, gimnasia en la casa, camino  el  camino, me alimento bien y bailo y canto y asusto, para quitarme y quitar el hipo,  cuando me dejo y dejan...
                                                                      (fui breve, verdad?, aún con tanta y)


ola*:medida de capacidad equivalente a 16 litros
a anduriña volta o seu niño**: la golondrina regresa a su nido

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